| ¿Podemos enfrentar los retos del
siglo XXI?
Alejandro Madruga
Vivimos en un mundo en crisis de una parte enfrentamos
la degradación del planeta y de la otra la aceleración
tecnológica y ambas nos lanzan a una carrera desenfrenada,
que pone en riesgo la propia existencia humana.
La degradación del planeta nos lleva a ir a las causas del
problema, no podemos conformarnos con atacar a los efectos, y aspirar
tan solo a disminuir la contaminación, disminuir la pobreza,
disminuir la injusticia… Cuando la causa sigue intocable, y
todos sabemos que la causa esta en nuestro sistema socioeconómico
basado en la lucha por el poder, en la competencia. Nuestro contexto
social fomenta las desigualdades y la injusticia. Sabemos que no podemos
seguir dentro del contexto actual se necesita de un nuevo orden económico,
de un nuevo contexto socio político y sobre todo de la formación
de nuevas generaciones capaces de llevar a cabo estos cambios.
¿Que tenemos que cambiar?
- Nuestra forma de pensar, nuestro lenguaje, nuestra filosofía
de ser los amos del planeta.
- El principio de precaución debe ser reforzado por Principios
Éticos Universales.
La aceleración del planeta es otro fenómeno que inciden
poderosamente, hoy son muchos los que creen que la única solución
es la tecnología y se cifran todas las esperanzas en la futura
(no tan futura) convergencia de las tecnologías, las NBIC.
¿A que conduce todo esto? Sin dudas a una mayor desigualdad
a que los tecnologías sigan siendo un elemento de poder, que
hará que los ricos sigan siendo mas ricos y que los pobres
sean cada vez mas pobres hasta alcanzar su propia extinción
debido a no encajar en un mundo cada vez mas artificial (producto
de la degradación).
Cuales son los principios que deben guiar a las nuevas generaciones.
Como esta orientado el lenguaje y el pensamiento actual.
Son necesarias acciones urgentes, para asumir los retos que representan
la degradación del planeta y la aceleración tecnológica.
Hoy existen muchas propuestas todas vienen desde los países
desarrollados sobre todo en los EEUU, en cambio los países
pobres aun no se han manifestado y ni siquiera parecen estar consciente
de la gravedad del problema.
Se hace necesario en Iberoamérica, crear centros para la educación
de las nuevas generaciones sobre un nuevo lenguaje y pensamiento enfocados
a una nueva era donde dejemos de vernos como los amos del planeta
y no convirtamos en los protectores del planeta y de todo lo vivo.
Con estudios que se ocupen del impacto de la aceleración tecnológica,
desde el enfoque de la cooperación, que debe surgir entre humanos
y tecnologías, el respeto a los principios éticos universales,
la interacción entre degradación del planeta y aceleración
tecnológica, y no esperar a ver quien es mas rápido.
Se necesita que la tecnología se integre armónicamente
al contexto social humano, también se necesita cambiar ese
contexto por uno verdaderamente humano basado en el SER y el crecimiento
espiritual y no en el TENER y el poder.
En este siglo XXI, el de las tecnologías, hay que tener en
cuenta que la aceleración nos lleva a una tecnología
cada vez mas autonomía e inteligente y no se puede descartar
la idea, propuesta por muchos defensores de la singularidad, que esta
pueda tener una identidad propia, al menos su protagonismo será
tal que estarán presente en todas las actividades humanas,
incluso las del conocimiento.
De ahí la importancia de un centro que funcione como un observatorio
sobre las nuevas tecnologías y su impacto en nuestras sociedades,
las alternativas a estas tecnologías. El respeto a los principios
éticos universales. El seguimiento a los proyectos de los desarrollados
y sus consecuencias.
La necesidad de un programa para la educación en valores que
nos permita pasar de la filosofía del TENER a la filosofía
del SER. La nueva educación debe buscar el mejoramiento humano
y no el humano mejorado por la tecnología (el cyborg); y su
estrategia debe fundamentarse en la creación de una nueva ciencia
sobre el ser y su plena manifestación, ante las soluciones
tecnológicas de supeditar lo humano a las tecnologías.
La aceleración tecnológica y su impacto social nos debe
llevar a una reflexión profunda de lo que es ser humano. Tal
vez no debamos hablar de deshumanización porque nunca hemos
llegado a ser verdaderamente humanos, seguimos luchando por un trozo
de carne y matándonos por un pedazo de tierra. Como decía
Weizembaum, la necesidad de saber lo que es esencialmente humano.
Este es otro de los desafíos como educar a las nuevas generaciones
sobre la filosofía del SER.
Pero no solo para la relación actual entre personas, de respeto
y cooperación sino también entre individuos y tecnología,
interacción que será crucial en los próximos
años. No podemos olvidar que estamos dejando de ser sociedades
para convertirnos en tecnosociedades, que vivimos en la época
de la tecnología y que hoy no se puede hablar de un fenómeno
socioeconómico sino de una fenómeno tecno-socio-económico.
La tecnología tiene demasiada fuerza en nuestras vidas para
ser ignorada.
Hoy nos llegan muchas propuestas desde el norte, plausibles desde
las posiciones tecnosociales de los países mas avanzados, pero
casi imposible desde las realidades del sur. Y si antes se hablaba
del paradigma de una sociedad de la informatización, que dado
su carácter intangible parecía ofrecer alguna posibilidad
a los países en vías de desarrollo, hoy se habla de
tecnologías convergentes tales como nanotecnología,
biotecnología, ciencia cognitiva y tecnología de la
información, lo cual requiere de una infraestructura tecnológica
muy avanzada y las promesas de un mundo mas justo parecen alejarse
cada vez más.
Por otra parte el desarrollo acelerado de la tecnología, el
hiperconsumismo y la excesiva competencia por los mercados, puede
llevar a que la tecnología se les escape de las manos con resultados
impredecibles para todos.
Ante estas disyuntivas los países iberoamericanos deben prepararse
para una valoración correcta de las tendencias que se avecinan,
de las alternativas que disponemos, del impacto que tendrán
sobre nuestra sociedad y del uso que le podemos dar en función
de un futuro verdaderamente sostenible.
Propuesta de Principios Éticos Universales
Principio 1: La ética de la amplitud.
Que se incluya el bienestar y el poder de decisión para todos
los humanos sin excepción.
Principio 2: La ética de la profundidad.
Que se incluya el bienestar y el poder de decisión a todas
las generaciones de humanos, actuales y por venir.
Principio generacional (ampliación del principio de precaución).
1. El cuidado de nuestro entorno y de la naturaleza, legar nuestro
hogar en excelente condiciones.
2. Resolver los riegos actuales y crear un compromiso con el futuro
legándole alternativas, tener en cuenta que mas que los creadores
del futuro somos los forjadores de las nuevas generaciones.
3. Las decisiones futuras pertenecen a las próximas generaciones
es necesario delegar las decisiones tecnológicas para cuando
estén dadas las condiciones y que cada generación futura
tome las decisiones que le corresponda. No tenemos el derecho de tomar
decisiones irrevocables que comprometan el futuro, Lo importante es
no detener el progreso humanos, la aplicación de los descubrimientos
pueden ser aplazados, hasta que existan mas elementos.
Hoy mas que nunca tenemos que estar consciente que nuestra importancia
real esta en la formación de las nuevas generaciones basado
en un verdadero humanismo y contrariamente a como piensan muchos,
nosotros no somos los que tenemos la solución final a los problemas
del mundo, el status actual basado en el poder y la filosofía
del tener, no podemos cambiarlo de un día para otro, es una
arrogancia querer imponer soluciones e ideologías sin tener
en cuenta las necesidades futuras. Es necesario saber que nos toca
a nosotros y hasta donde podemos llegar, porque en verdad nuestra
función mas importante es preparar a las próximas generaciones
para que sepan tomar las decisiones correctas, que nos conduzca a
un mundo cada vez mejor.
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